«En el
principio creó Dios los cielos y la tierra.» Así declara el principio
majestuoso del texto bíblico (Génesis 1:1). Pero, hoy día, está en tela de
juicio el relato en Génesis de la creación del mundo. La cuestión de la
historicidad de los primeros once capítulos del Génesis ha sido intrigante a
través de los siglos. Pero, por la llegada del alumbramiento y el ascenso del
naturalismo filosófico, se ha desafiado la historicidad de cuento de la
creación en Génesis en nuestros tiempos modernos más que en el pasado. Al fin y
al cabo, ¡nuestro punto de vista acerca de Génesis 1 y 2 determinará nuestra
actitud del resto de la Biblia!
La cuestión de la historicidad de Génesis no es tema relativo a la periferia
sino va al grano de nuestro entendimiento de la Biblia.
Básicamente,
nos enfrentan dos alternativas relacionadas con la creación en Génesis:
1.
El texto es figurativo, alegórico,
mítico, a-histórico y no-descriptivo, o
2.
El texto es narrativo literal,
positivo, descriptivo, cronológico de una serie de eventos que pasaron
exactamente como se relatan.
Obviamente,
hoy día muchos en la comunidad académica, presumen que el narrativo de la
creación en Génesis capítulos 1-2 es figurativo y mítico, reflejando una cosmovisión
«pre-científica.» Aun entre los teólogos y ministros liberales en las iglesias,
muchos alegan que la creación no aconteció de veras como es narrada en Génesis.
Creen muchos que la teoría de la evolución explica mejor el origen del universo
y del hombre.
Sin embargo,
tales pensadores con frecuencia alegan que Génesis capítulos 1 y 2 constituyen
una parábola o leyenda que contiene ciertas lecciones importantes para los
hombres, aunque no la historia literal. Sin embargo, aquí sostengo que esa postura liberal es
insostenible y que el escritor de Génesis, Moisés, intentó escribir un
narrativo literal, histórico y cronológico.
A
continuación, veremos algunas razones para aceptar el punto de vista literal de
Génesis. ¿Por qué creo que los capítulos tempranos en Génesis son literales e
históricos?
En primer lugar, porque el estilo de estos capítulos
no sugiere el método alegórico o figurativo. No muestra los rasgos de ser
poético. Dice, por ejemplo, «en el principio creó Dios los cielos y la tierra.»
No comienza como, «un día, Dios hizo el mundo,» etc. De hecho, cuando
comparamos Génesis 1-2 con los cuentos obviamente poéticos de otras partes de la Biblia, el contraste se
destaca nítidamente. Por ejemplo, Salmos 104:5-7 dice: «el fundó la tierra
sobre sus cimientos; no serás jamás removida. Con el abismo, como con vestido,
la cubriste; sobre los montes estaban las aguas. A tu reprensión huyeron; al
sonido de tu trueno se apresuraron,» etc. Eso es claramente una descripción
poética, igual que Job 38:1-11 y los salmos 8 y 19. El punto es que, sí, la Biblia en algunas partes
habla de la creación del mundo en términos figurativos. No obstante, Génesis
capítulos 1-2 no es una de esas partes, sino es literal. Eso se anota por el
estilo literario.
En segundo lugar,
la creación en Génesis es literal porque eso es el punto de vista que
Jesucristo mismo sostuvo. Por eso, o aceptamos a Jesús y la exactitud literal
de Génesis, o rechazamos la exactitud literal de Génesis y por lo tanto
rechazamos a Jesús. No hay otra alternativa. Por ejemplo, Cristo dijo en Juan
5:46-47: «Porque si creyeseis a Moisés, me creeríais a mí, porque de mí
escribió él. Pero si no creéis a sus escritos, ¿Cómo creeréis a mis palabras?»
Entonces, ¿qué enseñó Cristo respecto a la creación en Génesis? En Mateo
19:4-5, Cristo afirmó, «… No habéis leído que el que los hizo al principio,
varón y hembra los hizo, y dijo: por esto el hombre dejará padre y madre, y se
unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne.» Cristo citó Génesis 2:24. Si
el cuento de la creación en estos capítulos es nada más de mítico o alegórico,
¿Por qué basó su argumento sobre ese texto? Fíjese, Jesús declaró que Dios los
hizo varón y hembra al principio.
En cambio, la
evolución exige que hubiera un tiempo cuando no existía tal distinción. En
Mateo 19:4-5 Cristo declara (1) que hubo un principio; (2) que la primera
pareja humana fue hecha. (Dijo, «los hizo.» Usó el verbo del tiempo aoristo, no
del tiempo imperfecto. No dijo, «los hacía» como exige la evolución, sino «los
hizo.»); (3) que fueron «varón y hembra» desde el principio. Entonces,
Jesucristo creía en la exactitud literal de Génesis 1-2. (Escriba a: La Verdad Para el Mundo,
Apartado 515, Villa Rica, Georgia, 30180 EE.UU.; Apartado 515, Villa Rica,
Georgia, 30180.)
En tercer lugar,
Génesis 1-2 es narrativo literal e histórico porque otros escritores inspirados
en el Nuevo Testamento con frecuencia se refirieron a los eventos ahí
relatados. Por ejemplo, el apóstol Pablo escribe (1) en 1 Corintios 11:8,
«porque el varón no procede de la mujer, sino la mujer del varón.» Otra vez,
escribe en versículo 11, «porque así como la mujer procede del varón, también
el varón nace de la mujer; pero todo procede de Dios.» Su doctrina de los
distintos papeles del hombre y de la mujer depende de la historicidad del
narrativo de Génesis capítulo dos. Dijo que la mujer es «del varón.» En el
griego, «del» traduce la preposición ek, que quiere decir, «de (dentro)» o
«desde.» La mujer «procede del varón.» Claro que no se refiere al proceso normal
del nacimiento aquí sino a Génesis 2:21-23 donde Dios tomó una de las costillas
de Adán de la cual hizo la mujer. (2) En 1 Timoteo 2:11-15 Pablo otra vez basa
su argumento sobre la historicidad de Génesis capítulos dos y tres,
escribiendo, «porque Adán fue formado primero, después Eva; y Adán no fue
engañado, sino que la mujer, siendo engañada, incurrió en trasgresión.» Si la
evolución fuese verídica, tal argumento no tendría sentido.
Aquí los llama
por nombre, Adán y Eva. Si la evolución fuese verídica, nunca existiera tales
personas históricas. (3) En Romanos 5:14 Pablo considera que Adán fue tan
histórico como Moisés, escribiendo, «no obstante, reinó la muerte desde Adán
hasta Moisés….» En los versículos 17-19, considera que Adán fue tan histórico
como Jesucristo. (4) En 2 Corintios 11:3, Pablo respalda el narrativo de la
serpiente y Eva. Pero, si Génesis es un mito, eso nunca aconteció y su
argumento no tendría sentido. (5) En 1 Corintios 15:45 Pablo identifica a
Cristo como «el postrer Adán.» Si el primer Adán fue un mito, ¿Por qué no fue
un mito el postrer Adán, Jesús? Asimismo, Pedro respalda ambos el narrativo de
la creación y del diluvio en 2 Pedro 3:5-6. Para ese apóstol, fueron eventos
históricos.
Toda la
doctrina de la caída del hombre por el primer pecado es arrancada violentamente
del contexto bíblico si negamos la historicidad o la exactitud literal de los
primeros capítulos del Génesis. Pero, cuando se arranca la doctrina de la
caída, se hace daño al mensaje primordial del evangelio, a saber, que Cristo
vino como el postrer Adán para rectificar el problema del pecado (Romanos
5:12-21).
En efecto, la
evolución niega la caída y mengua la seriedad del pecado. Por eso, el cristiano
no puede ser consecuente y alegar que los primeros capítulos del Génesis son
una leyenda o mito. No solo eso, sino la evolución niega la dignidad y el valor
del hombre que es hecho a la imagen y a la semejanza de Dios, de acuerdo con
una interpretación literal del Génesis.
Es interesante
que en 1932 el arqueólogo, el Dr. E. A. Speiser descubrió un sello de piedra
doce millas al norte del sitio de Nínive antigua. El artefacto fue fechado al
año 3.500 a.C.
El sello tiene las figuras de un hombre y una mujer desnudos, caminando, y
completamente deprimidos, seguidos por una serpiente. Este hallazgo antedata el
Antiguo Testamento por muchos siglos y quizás reflejara el conocimiento del
origen verdadero del mundo como transmitido de generación en generación desde
nuestros antepasados patriarcales.
El punto es
que podemos confiar en la historicidad y la exactitud literal de la creación en
Génesis. La evolución Darwiniana es teoría desacreditada que carece del apoyo
ambos científico y bíblico. La
Biblia tiene razón. Por eso, debemos de respetarla en todo
que nos manda. Le exhorto a obedecer sus enseñanzas hoy día.
Dr.
Phillip Gray, M.A., M. Div., D. Min.